I Built a metal bird/fed my metal bird the wings of another metal bird
there is a light
god bless our dead marines
black waters blowed/engine broke
1,000,000 million died to make this sound
microphones in the trees
Viernes 1 de octubre de 2010, aún sin boletos y con varias cosas para esa noche finalmente me decidí a mandar todo a volar e irme directo al Teatro Sin Nombre para comprar mi ticket y ver a una de las bandas más míticas e icónicas del post-rock: A Silver Mt. Zion.
Ese día salí temprano de trabajar, puse en mi Tom Tom (para iphone) la dirección y deje que me guiara; primero recorrí toda la calle buscando algo que se pareciera a un teatro, y al no hacerlo me dispuse a preguntar a los policías del NAFINSA, quienes me dijeron que no sabían, pero que seguramente era “El Medusas” que estaba justo ahí enfrente, así que crucé la calle y pregunte a un tipo con facha de guardaespaldas, el que inmediatamente me dijo -¿a qué vienes?, como si el lugar fuera un secreto y solo unos escogidos sabrían cual era ese “Teatro Sin Nombre”. Pasé la prueba y me indico donde estaban las taquillas.
Subí a la taquilla y ya se oía la prueba de sonido, se escuchaba espectacular, pero todavía faltaban 3 horas para las 9 de la noche, hora que el boleto indicaba comenzaría el concierto. Entonces me fui por un café y a perder el tiempo.
A las 8 de la noche salí de Plaza Inn y ya veía una fila a fuera del Teatro, por la facha de los ahí formados no me quedo duda que eran esos los elegidos para ver a Thee Silver Mt. Zion Memorial Orchestra, apenas me forme una bandada de personajes bastante exentricos comenzaron a llegar, desde chicos y chicas que más bien te encuentras en la cadena del antro, hasta metaleros de cabellos largos, pasando por toda la fauna de intelectuales y hipsters. Junto a mí un buen tipo que después confeso ser policía de la PGR en Hermosillo, pero con un gran gusto por el Post-rock y sobre todo por A Silver Mt. Zion. Así esperando las 9 de la noche estábamos cuando el mismísimo Efrim paso por un lado de nosotros, inmediatamente la gente se le acerco y estuvo firmando boletos durante unos 15 minutos. Que impresión ver a esta leyenda caminando por la calle como si nada.
Eran más de las 9.30 cuando por fín la fila comenzó a avanzar lentamente, pues estaba dura la seguridad para entrar al lugar, te pedían sacar todo lo que llevabas en las bolsas y hasta los cigarros te olían, ¿pues qué clase de gente creen que somos?...(No respondan).
Finalmente adentro después de haber elegido la playera de recuerdo, me dí cuenta de que estaba en un antro, y uno de esos fresas, en fin me dispuse a esperar.
Madhatter una banda post-rockera de Querétaro comenzó a tocar, las primeras impresiones fueron muy buenas, luego hubo algo de vocales que no me gustaron tanto, y ya para la última rola me dije “están bien pero ya lo he oído antes”, sin embargo bien a secas.
Finalmente la hermosísima Sophie Trudeau fue la primera en salir y en conectar sus pedales, detrás de ella los demás integrantes se disponían a ser lo mismo, uno 10min. Despúes anunciaron que empezarían con I Built My Self A Metal Bird, apenas comenzaron y supe que sería uno de esos conciertos que jamás se me olvidarían. Se siguieron con la continuación I Fed My Metal Bird The Wings Of Other Metal Birds y los primeros aplausos se escucharon.
Siguieron con There is a Light, god bless our dead marines (mi canción favorita de ellos) black waters blowed/engine broke, para cerrar la primera parte con 1,000,000 million died to make this sound, y después de hacerla un poco de emoción cerraron con broche de oro interprentando otra de mis favoritas: microphones in the tres.
Efrim es un tipazo, armó la sesión de preguntas y respuestas entre canciones, lástima que muchas de las preguntas no fueron tan afortunadas, y las respuestas pues la verdad tampoco, pero fue un gran detalle el acercarse así con su público. Se pudo ver a un Silver Mt. Zion bastante comodo y contento de estar en México, y prometieron regresar.
Musicalmente no tengo mucho que decir aparte de que tocan impecable, la voz de Efrim es idéntica a los discos, y su sonido es verdaderamente épico, de hecho yo esperaba un concierto mucho más íntimo y tranquilo, pero afortunadamente tocaron su repertorio más poderoso, el sonido del lugar era bastante bueno y de no ser por tanta seguridad para entrar podría decir que hasta me gusto.
Simplemente quede prendido de la preciosa Sophie, de la personalidad de Efrim, pero sobre todo de su excelente música e interpretaciones donde derraman el alma por todo el lugar, me siento muy afortunado por haber estado ahí. Un concierto simplemente inolvidable.
Ese día salí temprano de trabajar, puse en mi Tom Tom (para iphone) la dirección y deje que me guiara; primero recorrí toda la calle buscando algo que se pareciera a un teatro, y al no hacerlo me dispuse a preguntar a los policías del NAFINSA, quienes me dijeron que no sabían, pero que seguramente era “El Medusas” que estaba justo ahí enfrente, así que crucé la calle y pregunte a un tipo con facha de guardaespaldas, el que inmediatamente me dijo -¿a qué vienes?, como si el lugar fuera un secreto y solo unos escogidos sabrían cual era ese “Teatro Sin Nombre”. Pasé la prueba y me indico donde estaban las taquillas.
Subí a la taquilla y ya se oía la prueba de sonido, se escuchaba espectacular, pero todavía faltaban 3 horas para las 9 de la noche, hora que el boleto indicaba comenzaría el concierto. Entonces me fui por un café y a perder el tiempo.
A las 8 de la noche salí de Plaza Inn y ya veía una fila a fuera del Teatro, por la facha de los ahí formados no me quedo duda que eran esos los elegidos para ver a Thee Silver Mt. Zion Memorial Orchestra, apenas me forme una bandada de personajes bastante exentricos comenzaron a llegar, desde chicos y chicas que más bien te encuentras en la cadena del antro, hasta metaleros de cabellos largos, pasando por toda la fauna de intelectuales y hipsters. Junto a mí un buen tipo que después confeso ser policía de la PGR en Hermosillo, pero con un gran gusto por el Post-rock y sobre todo por A Silver Mt. Zion. Así esperando las 9 de la noche estábamos cuando el mismísimo Efrim paso por un lado de nosotros, inmediatamente la gente se le acerco y estuvo firmando boletos durante unos 15 minutos. Que impresión ver a esta leyenda caminando por la calle como si nada.
Eran más de las 9.30 cuando por fín la fila comenzó a avanzar lentamente, pues estaba dura la seguridad para entrar al lugar, te pedían sacar todo lo que llevabas en las bolsas y hasta los cigarros te olían, ¿pues qué clase de gente creen que somos?...(No respondan).
Finalmente adentro después de haber elegido la playera de recuerdo, me dí cuenta de que estaba en un antro, y uno de esos fresas, en fin me dispuse a esperar.
Madhatter una banda post-rockera de Querétaro comenzó a tocar, las primeras impresiones fueron muy buenas, luego hubo algo de vocales que no me gustaron tanto, y ya para la última rola me dije “están bien pero ya lo he oído antes”, sin embargo bien a secas.
Finalmente la hermosísima Sophie Trudeau fue la primera en salir y en conectar sus pedales, detrás de ella los demás integrantes se disponían a ser lo mismo, uno 10min. Despúes anunciaron que empezarían con I Built My Self A Metal Bird, apenas comenzaron y supe que sería uno de esos conciertos que jamás se me olvidarían. Se siguieron con la continuación I Fed My Metal Bird The Wings Of Other Metal Birds y los primeros aplausos se escucharon.
Siguieron con There is a Light, god bless our dead marines (mi canción favorita de ellos) black waters blowed/engine broke, para cerrar la primera parte con 1,000,000 million died to make this sound, y después de hacerla un poco de emoción cerraron con broche de oro interprentando otra de mis favoritas: microphones in the tres.
Efrim es un tipazo, armó la sesión de preguntas y respuestas entre canciones, lástima que muchas de las preguntas no fueron tan afortunadas, y las respuestas pues la verdad tampoco, pero fue un gran detalle el acercarse así con su público. Se pudo ver a un Silver Mt. Zion bastante comodo y contento de estar en México, y prometieron regresar.
Musicalmente no tengo mucho que decir aparte de que tocan impecable, la voz de Efrim es idéntica a los discos, y su sonido es verdaderamente épico, de hecho yo esperaba un concierto mucho más íntimo y tranquilo, pero afortunadamente tocaron su repertorio más poderoso, el sonido del lugar era bastante bueno y de no ser por tanta seguridad para entrar podría decir que hasta me gusto.
Simplemente quede prendido de la preciosa Sophie, de la personalidad de Efrim, pero sobre todo de su excelente música e interpretaciones donde derraman el alma por todo el lugar, me siento muy afortunado por haber estado ahí. Un concierto simplemente inolvidable.
1 comentario:
Qué buena reseña :D
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